Metz

Esta comuna de raíces celtas, se haya en el noreste de Francia y es una de las ciudades con mayor patrimonio arquitectónico medieval del país. 

Varias de sus edificaciones se caracterizan por los tonos amarillos ocres de la piedra de Jaumont, una roca caliza oolítica de 175 millones de años, extraída de la Jaune-Montagne (La Montaña Amarilla). Se la conoce también como <<piedra soleada>> por el cálido color que refleja incluso durante los grises meses de invierno.

Uno de los grandes atractivos de esta ciudad es la Cathédrale Saint Etienne. 

Su construcción duró unos trescientos años; desde 1220 hasta 1520 aproximadamente y es el resultado de la unión de dos iglesias y diecisiete capillas. 

De su decorado exterior destacan sus monumentales esculturas y los acabados de tipo encaje que han conseguido realizar en la piedra sin perder el estilo gótico. 

Esta catedral es conocida también como <<La linterna de Dios>> por sus excepcionales vidrieras, que abarcan 6.500 m2 de superficie y que datan del siglo XIII al XX. Es la mayor colección de Europa y el mejor momento para disfrutar de sus contrastes es al atardecer. 

Otro monumento que también salta a la vista es el Templo Nuevo, cuya apariencia de castillo capta las miradas de todo aquel que pasea por las orillas del río Moselle

Su nombre se debe a la existencia del Templo de la Guarnición o Garnisontambién conocido como <<El templo Viejo>>, que fue parcialmente destruido durante la Segunda Guerra Mundial. De este último sólo queda el campanario, cuya torre asciende hasta los 97 metros de altura.

Templo Nuevo
Campanario del Templo de la Guarnición, "el templo viejo".

Ya despidiéndome les dejo una instantánea de la Puerta de los Alemanes, una fortaleza medieval que formaba parte de la muralla de Metz y que servía como puerta de entrada a la ciudad. 

Se llama así porque esta zona ha sido, en dos ocasiones, territorio alemán y su construcción comenzó en uno de esos momentos; aproximadamente en el siglo XIII, con el fin de protegerse de los asedios. 

En 1900, pasó a ser un museo que contenía, sobretodo, restos arqueológicos de la ciudad y documentos sobre su historia, pero en 1918, tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, volvió a ser parte de Francia y sus puertas cerraron; toda  su colección pasó a ser parte entonces de la del museo de la Corte de Oro, ubicado en el centro de Metz. 

En 1966 fue catalogado como monumento histórico y hoy en día es sede de exposiciones, espectáculos y congresos. 

¡Au revoir et à la prochaine! 

Puerta de los Alemanes