Brasov
Por su ubicación céntrica, es la segunda ciudad más importante y transitada de Rumanía. Fue fundada en el siglo XII por el pueblo sajón (una confederación de antiguas tribus germanas), de allí su nombre alemán Kronstadt (Ciudad corona) y el símbolo de su escudo y su bandera. Esta ciudad ha sido escenario de muchas películas de época gracias a la arquitectura de sus casas, al buen estado de sus monumentos históricos y a su basto panorama. Se puede acceder a Brasov por avión, tren o auto, nosotros lo hicimos por carretera y las vistas realmente son preciosas.
Toda Brasov está rodeada de montañas y el monte Tampa forma parte de ellas; una gran parte de éste, ha sido declarada reserva natural debido a su abundante flora y a la multitud de especies que habitan en él, entre ellos: osos, zorros y linces. Se puede acceder a este mediante diversos senderos y también por medio de un teleférico que está operativo de martes a domingo entre las 09:30 y las 18:00 hrs.
Lo más visitado es, por supuesto, su centro histórico. En él encontrarás, aparte de muchos restaurantes, tiendas y bares; edificaciones y monumentos medievales muy bien conservados, como su antiguo ayuntamiento en La Piata Sfatului, su plaza principal, ahora convertido en un pequeño museo en el que podrás conocer algo sobre la historia de Brasov y en cuya cúspide todavía se puede apreciar la torre del trompetista; utilizada en la Edad Media como zona de vigilancia y desde donde, con distintos sonidos de trompeta, los vigilantes advertían al pueblo sobre incendios, invasiones u otros peligros avistados.
Otro símbolo de esta ciudad es la Iglesia Negra (Biserica Neagră en Rumano), se la apoda así desde que se incendiara en 1689. Hoy en día funciona como museo y los domingos celebra una misa luterana para la comunidad alemana que radica ahí. Junto a ésta se haya la estatua de Johannes Honterus, un humanista renacentista con varias habilidades en los campos de las artes y la ciencia, que además fue buen teólogo, él introdujo el luteranismo entre la población germánica. Sin embargo el trabajo de su vida lo dedicó a la cultura y a la educación. Tras instalar una imprenta, sacó varios libros a la luz (algunos propios) y posteriormente ayudaría a introducir una fábrica de papel a la ciudad. Fue el iniciador de la enseñanza obligatoria y en pos a ello fundó un liceo humanista, hoy en día, un colegio que lleva su nombre. Está ubicado justo al frente de su monumento y es precisamente lo que está señalando, dejando así clara su prioridad por la educación.
Finalizando nuestra ruta por Brasov, les dejo una Iglesia que encontramos en sus alrededores. Está en Ghimbav y está dedicada a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Un dato sobre sus brillantes cúpulas es que el material con el que están hechas, es fabricado por un grupo de monjes en un monasterio de Ucrania.
Fin del trayecto.
¡Adiós!
O como dirían ellos: ¡Pa!