En el corazón de Gran Canaria, una de las Islas Canarias del archipiélago español situado frente a la costa noroeste de África, se encuentra un pintoresco pueblo conocido por su excelso paisaje montañoso y el encanto de sus casas encaladas.
Debido a su ubicación, tiene un clima subtropical moderado con temperaturas agradables y bajas de humedad durante todo el año, por lo que los lugareños ofrecen distintas opciones de senderismo por sus zonas más distintivas, como el mirador del Cruz de Tejeda,el parque rural del Nublo donde además se puede realizar escalada, el Roque Nublo,el Roque de El Fraile o el Roque Bentayga; todos yacimientos de gran valor arqueológico por sus numerosos petroglifos y grabados rupestres que datan de la época prehispánica.
Mirador de Cruz de Tejeda
Otros dos de sus puntos emblemáticos son la iglesia de Nuestra Señora del Socorro, construida en el siglo XIX, y su centro de Plantas Medicinales, donde los visitantes podrán explorar la rica diversidad botánica de la isla de Gran Canaria y aprender sobre los usos tradicionales y medicinales de sus plantas, hierbas y flores locales. Ambos ubicados dentro del pueblo, que por cierto, ostenta la fama de ser uno de los más bonitos de España.
Otro dato curioso es que este pueblo se halla en el interior de una caldera volcánica. Esta caldera o cuenca se formó cuando una bolsa de magma debajo de la superficie de la Tierra colapsó, creando una depresión bordeada por un paisaje montañoso único.
Los colores característicos de su arquitectura tradicional son los tonos blancos y ocres, con detalles amarillos, verdes y marrones en las puertas, ventanas o marcos, para agregar calidez al conjunto. Estas tonalidades, siempre neutras y terrosas, se mezclan armoniosamente con el entorno natural que los rodea.
Así fue nuestro recorrido por esta atractiva localidad, y para finalizar les dejo la escultura de «El Ángel», un símbolo icónico de Tejeda, por su estética, pero también porque su presencia representa protección para el pueblo. Está ubicado en un mirador que lleva su mismo nombre, desde el que se puede admirar la belleza escénica de los alrededores. Es un punto de encuentro concurrido por turistas y locales por las vistas pero además, personalmente, creo que por la paz que transmite. Hasta la próxima!!! 🙋🏻♀️