Delhi

La capital de la India es una de las ciudades más antiguas y pobladas del mundo. Combina lo tradicional con la modernidad y tiene una gran diversidad cultural ya que a los largo de sus miles de años ha sido base de mogoles, sultanatos y británicos; esto último desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XX. Durante este período, Gran Bretaña estableció su control político y económico sobre toda la India, generando un profundo impacto en varios aspectos de esta sociedad, entre ellos el idioma, por lo que incluso después de su independencia, en 1947, el inglés continuó siendo una lengua importante en la vida pública del país, y se mantuvo como idioma oficial junto con el hindi y otras lenguas regionales hasta 1965, año en el que su Constitución fue enmendada para que el hindi se convirtiera en el único idioma oficial del gobierno central de la India. No obstante, el inglés sigue siendo ampliamente hablado ya que es visto como una habilidad valiosa en el mercado laboral y en el ámbito internacional. 

Así pues, Delhi es un excelente punto de partida para empezar a conocer este país, ya que es una metrópolis diversa y cosmopolita con una gran mezcla de culturas, idiomas, religiones y tradiciones, que alberga desde antiguos templos, fortalezas y mezquitas hasta modernas esculturas, rascacielos y edificios gubernamentales de vanguardia.

Nosotros empezamos nuestro recorrido visitando la Mezquita Jama Masjid. Se encuentra en viejo Delhi, y es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, así como un importante lugar de culto para los musulmanes.

Está hecha de piedra roja y mármol blanco, y comenzó a construirse en 1650 bajo el mandato del emperador mogol Shah Jahan, quien también construyó el Taj Mahal en Agra. En su interior alberga varias reliquias importantes, entre ellas unas sandalias usadas por el profeta Mahoma y una copia del Corán escrita sobre piel de ciervo. 

Además de ser un lugar de culto, la Jama Masjid es también un importante centro cultural y social en la ciudad. Su patio alberga a miles visitantes y fieles musulmanes todos los días durante las oraciones, especialmente los viernes, cuando se celebra una oración conocida como Jumu’ah, razón por la que también es conocida como «la mezquita del viernes» por los lugareños. 

Otros puntos históricos son «La Puerta de la India», inspirado en «El Arco de Triunfo» de París. ERaj Ghat, un centro memorial dedicado a Mahatma Gandhi. Y «El Templo del Loto», cuya forma de esta flor representa la pureza espiritual y la unidad de la humanidad bajo la guía de un solo Dios. Este templo es un lugar de adoración bahá’í, pero está abierto a personas de todas las religiones y creencias, dado que la fe bahá’í promueve la unidad, la paz y la igualdad de todas las personas, y el templo sirve como un lugar donde los visitantes pueden meditar y orar por la paz y la fraternidad mundial.

Puerta de la India
Estatua de Mahatma Gandhi en el Raj Ghat.
"Recuerda el rostro del hombre más pobre y más desamparado que hayas podido ver y pregúntate si el paso que contemplas va a ser de alguna utilidad para él. ¿Podrá él obtener algo de ello? ¿Le devolverá el control sobre su propia vida y destino? En otras palabras, ¿Conducirá a la opulencia o al autogobierno para los millones de hambrientos y también espiritualmente desnutridos de nuestro país? Entonces encontrarás que tus dudas y tú mismo, desvanecerán."
El cenotafio de mármol negro dedicado a Gandhi está ubicado en el lugar donde fue cremado.
Templo del Loto

En esta ciudad también está el «Gurudwara Bangla Sahib»uno de los santuarios más destacados de la comunidad sij. 

La presencia de esta comunidad es muy significativa para la sociedad india debido a sus importantes contribuciones en la política, educación, industria y fuerzas armadas, pero sobretodo por su gran espíritu de servicio y caridad.

En los gurudwaras (sus santuarios), ofrecen diariamente el langar, que es una comida comunitaria gratuita para todos los que deseen acudir sin importar su religión, casta o estatus socioeconómico. Esto lo pudimos comprobar y los vimos preparar el naan y la comida que alimenta a cientos de peregrinos que pasan por ahí para orar, comer y descansar. 

Como en todos los santuarios o templos hay que ser respetuosos con las normas, y entre las suyas, los hombres también deben cubrirse la cabeza y las piernas, y todos deben entrar con los pies desnudos, es decir que ni siquiera te permiten quedarte en medias, menos entrar con protectores de zapatos, porque es necesario purificarse antes de pisar el suelo de su santuario, y esto se hace en una fuente para pies por donde discurre agua que ha pasado por «El Sarovar», un gran pozo ubicado dentro del complejo, que los sijs consideran sagrado.

Nos contaron que allí mismo, en los gurudwaras, también ofrecen alojamiento gratuito con zonas para asearse para los que no tienen dónde pasar la noche, e incluso ropa de segunda mano a quien realmente la necesite. Por si todo esto fuera poco, además brindan servicios médicos, de educación y humanitario en toda la ciudad. Por curiosidad preguntamos, ¿en quién creían? ¿Quién era su dios?, y nos respondieron que para ellos solo hay uno. El de todos. 

Entrada del Gurudwara Bangla Sahib.
El Sarovar

Y al sur de Delhi, cerca del río Yamuna, se encuentra «El complejo de Humayun», un conjunto arquitectónico considerado un hito importante en la evolución de la arquitectura mogol en la India, debido a que su diseño y estructura sentaron las bases para futuros monumentos mogoles, de hecho, se cree que sirvió de inspiración para la construcción del Taj Mahal.

Fue construido en el siglo XVI por encargo de Haji Begum, viuda del emperador mogol Humayun, precisamente en su memoria, y diseñado por el arquitecto persa Mirak Mirza Ghiyas, quien incorporó elementos de la arquitectura persa a la mogol, dando como resultado un estilo único y pionero en aquel momento.

Aparte del Mausoleo de Humayun, este complejo alberga el Mausoleo de Isa Khan, la Nila Gumbad, la mezquita de Bu Halima, y otros edificios históricos rodeados por jardines, fuentes y canales de agua que añaden belleza, armonía y serenidad a este Patrimonio de la Humanidad que fue reconocido como tal en 1993 por la UNESCO.

Portada del Mausoleo de Isa Khan.
Mausoleo de Isa Khan
Mezquita de Isa Khan
Mausoleo de Humayun
Vistas de la Nila Gumbad (cúpula azul) y de la Mezquita de Isa Khan desde una de las terrazas del Mausoleo de Humayun.

Ahora les mostraré el Templo Laxmi Narayan, un apreciado lugar de retiro que proporciona tranquilidad en medio del bullicio de la vida urbana. Tiene una belleza arquitectónica que fusiona estilos modernos y tradicionales hindúes, y fue construido en 1938 por la familia Birla, razón por la que también se le conoce como el «Templo Birla Mandir». 

Este famoso lugar de culto hindú es un importante punto de peregrinación para los devotos de todo el país, así como para los turistas internacionales que buscan explorar la rica herencia cultural de la India. Está dedicado a Laxmi, la diosa hindú de la prosperidad y la riqueza, y a Narayan, una encarnación de Vishnu, uno de los principales dioses del hinduismo. 

Una de las características más destacadas del templo es el mármol blanco brillante de su interior, donde los visitantes pueden admirar intrincadas tallas y esculturas que representan a sus dioses. Me encantaría haber podido hacer, al menos, algunas tomas de esta parte del templo, pero allí no se permiten hacer fotos, porque además de ser un centro cultural que promueve la filosofía y los valores hindúes, también es un centro de oración. 

Otro sitio arqueológico muy visitado en Delhi es el Complejo Qutub, construido en el siglo XII. Ahí se encuentran «La Mezquita Quwwat-ul-Islam», una de las primeras mezquitas construidas en la India islámica, «La Puerta de Alai Darwaza», y «El Qutub Minar», su monumento más emblemático. Este minarete de ladrillo y piedra alcanza una altura aproximada de 73 metros, e impresiona por el bello tallado de las inscripciones que lo bordean, y por su robustez, gracias a la cual, a pesar de haber experimentado numerosos terremotos a lo largo de los siglos, ha logrado resistir notablemente el paso del tiempo. 

Base del Qutub Minar, desde este ángulo se puede apreciar la belleza de sus inscripciones.

Y antes de despedirme les contaré algo sobre la comida que probamos durante los días que estuvimos ahí. Es sabido que en la India el vegetarianismo es bastante común y que además les encanta el picante, así que si eres de los que les gusta que les pique la lengua al comer te va a gustar todo porque todo tiene al menos algo de picante en su sazón, que, por cierto, es muy buena! No obstante dejo aquí algunas opciones para los que no estén acostumbrados a la comida vegetariana o muy picante. 

Butter chicken: Pollo marinado en una mezcla de yogur y especias que luego asan a la parrilla para obtener un sabor ahumado. 

Biryani: Arroz aromático cocido con especias, hierbas y verduras, al que también pueden incluirle carne de pollo o cordero, ¡buenazo! pero pica así que, para rebajarlo, puedes pedir un arroz basmati sin especias y vas mezclando. 

Dal Tadka: Uno de sus platos más populares. Lleva lentejas sazonadas con especias como comino, cúrcuma, chiles y cilantro. 

Las samosas: Son empanadillas fritas rellena de guisantes, papas y especias. También muy populares allá. 

Y, por supuesto, el naan, su pan local e infaltable en todas sus comidas, ¡les encanta bipear! Otro producto suyo que también nos conquistó fue el lassi, una bebida tradicional que se prepara mezclando yogur con agua, azúcar y especias como cardamomo o comino. Se sirve frío y puede ser dulce o salado. Mi favorito fue el de mango. 

Los kebabs y las papas fritas son otra opción a la que recurrir si vas con niños, allí las conocen como French fries, y por último les recomiendo el gulab jamun, uno de los postres más queridos en la India. Son unas bolitas de masa fritas previamente sumergidas en almíbar de azúcar aromatizado con cardamomo y agua de rosas. Lo mejor es que tienen una textura suave y esponjosa que se deshace en la boca! Deliciosas! 😋

Ahora, sí. Hasta una próxima y como dicen ellos: Namasté!